viernes, 10 de abril de 2015

                         Los daños que causa la hiperglucemia

Cuando la diabetes está fuera de control, su nivel de azúcar en la sangre (glucosa en sangre) está demasiado alto. Los altos niveles de azúcar en la sangre quizás no le causen ningún malestar físico. Sin embargo, aunque no tenga síntomas, controlar su nivel de azúcar en la sangre es importante para su salud. La razón de esto es que la hiperglucemia puede causar problemas graves con el tiempo. Si el nivel de azúcar en la sangre no está controlado, una cantidad excesiva de azúcar permanece en la sangre durante un período prolongado. Esto puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios. A su vez, este daño puede causar:


  • Enfermedad renal
  • Ceguera
  • Daños en los nervios
  • Afecciones en los pies
  • Enfermedad cardíaca



Una de las principales metas del tratamiento de la diabetes es reducir la glucemia para alcanzar los niveles recomendados de A1c. Es importante controlar los niveles de colesterol y presión arterial.
El control de la diabetes tipo 2 incluye:
  • Tomar los medicamentos exactamente como lo recetó el médico
  • Tomar decisiones inteligentes de alimentación
  • Hacer actividad física
El control de la diabetes tipo 2 es una meta importante.
¿Cuál debe ser mi nivel de azúcar en la sangre?
Usted y su médico determinarán cuáles deben ser sus niveles objetivo de azúcar en la sangre.
Mantener sus niveles de glucemia bajo control la mayoría del tiempo es una parte importante del tratamiento de la diabetes.
Los niveles de glucemia deben controlarse con un medidor de glucosa en su casa o en el trabajo.
  • Los niveles de glucemia cambian durante el día, todos los días, para todas las personas. Sus controles son como una fotografía instantánea de sus niveles de glucemia en ese momento.
  • Consulte a su equipo de atención de la salud para saber con qué frecuencia debe controlar sus niveles de glucemia en su casa.
¿Por qué debo controlar mi nivel de azúcar en la sangre?
Es conveniente que usted mismo controle sus niveles de azúcar en la sangre con un glucosímetro. Esto lo ayuda a saber cómo los alimentos, la actividad física y los medicamentos inciden en sus niveles de azúcar en la sangre. Las lecturas pueden ayudarlo a controlar la diabetes tipo 2 todos los días o incluso todas las horas. Registre los resultados de sus análisis y revíselos con su médico en todas las visitas.
¿Cómo mido mi nivel de azúcar en la sangre?
Utilice un medidor de glucosa en la sangre. Asegúrese de conocer la manera correcta de medir los niveles de azúcar en la sangre.
¿Con qué frecuencia debo controlar mis niveles de azúcar en la sangre?
Consulte a su médico para saber en qué momento y con qué frecuencia debe controlar sus niveles de glucemia.
Si mido mis niveles de azúcar en la sangre, ¿igualmente debo hacerme el análisis de A1C?
Sí. Los resultados de las mediciones que usted mismo realiza de los niveles de azúcar en la sangre y de las pruebas de A1c permiten que tanto usted como su equipo de profesionales de la salud obtengan un panorama completo acerca del control que realiza de la diabetes tipo 2
Conozca su A1C
La prueba A1c y sus niveles recomendados de A1c
Los niveles de A1c deben controlarse de 2 a 4 veces por año en un laboratorio
  • A1c es la prueba de glucemia con memoria. Indica los niveles promedio de glucemia durante los últimos 2 a 3 meses y si sus niveles de glucemia están controlados en el trascurso del tiempo
Conozca sus niveles recomendados de A1c
  • Para la mayoría de las personas con diabetes tipo 2, se recomiendan niveles de A1c inferiores al 7%. Esto equivale a niveles promedio de glucemia en 24 horas por debajo de los 154 mg/dL durante los 2 a 3 meses previos.
  • Su equipo de atención de la salud puede sugerirle otros niveles de A1c.
  • Es posible que algunas personas necesiten niveles de A1c más altos o más bajos.
  • Trabaje con su equipo de atención de la salud para hacer la prueba A1c cuando se lo recomienden. Además, asegúrese de controlar sus niveles de glucemia de acuerdo con las recomendaciones de su equipo de atención de la salud.


viernes, 21 de noviembre de 2014

                Síntomas de la diabetes





A menudo no se diagnostica la diabetes porque muchos de sus síntomas parecen inofensivos.

Estudios recientes indican que la detección temprana y el tratamiento de los síntomas de la diabetes pueden disminuir la posibilidad de tener complicaciones de diabetes.

Definición
La diabetes tipo 1 es una de las enfermedades crónicas infantiles más frecuentes. Ocurre porque el páncreas no fabrica suficiente cantidad de insulina.
Diabetes tipo 1
Constante necesidad de orinar
Sed inusual
Hambre extrema
Pérdida inusual de peso
Fatiga e irritabilidad extremas
Diabetes tipo 2
Cualquiera de los síntomas de la diabetes tipo 1
Infecciones frecuentes
Visión borrosa
Cortes/moretones que tardan en sanar
Hormigueo o entumecimiento en las manos o los pies
Infecciones recurrentes de la piel, encías o vejiga
Causas
Hasta hoy, se desconocen las causas exactas que dan origen a una diabetes tipo 1. Se sabe que existen una serie de factores combinados entre sí:
Factor genético. Se hereda la predisposición a tener diabetes, no la diabetes en sí. Sólo el 13% de los niños y adolescentes con diabetes tienen un padre o hermano con esta enfermedad. Sabemos que la causa no es totalmente debida a la herencia por los estudios que se han realizado en gemelos idénticos. Cuando un gemelo tiene diabetes tipo 1, sólo en la mitad de los casos el otro gemelo desarrollará la enfermedad. Si la causa fuese únicamente genética, ambos gemelos desarrollarían siempre la enfermedad.
Autoinmunidad. Normalmente, el sistema inmune protege nuestro cuerpo, pero en determinadas enfermedades como la diabetes, el lupus, artritis, etc., el sistema inmune se vuelve contra nuestro cuerpo. En el caso de la diabetes, se produce una reacción contra las células productoras de insulina. La forma de evidenciarlo en sangre es midiendo los anticuerpos. Estos anticuerpos suelen desaparecer de la sangre de forma progresiva después del diagnóstico de la diabetes.
Daño ambiental. Este factor puede ser un virus, tóxicos, algo en la comida, o algo que todavía desconocemos. Es el puente entre el factor genético y la autoinmunidad.
La forma de desarrollar la enfermedad sería la siguiente:
Una persona hereda la predisposición a padecer diabetes.
Esta tendencia puede permitir a un virus o a otro factor lesivo dañar a las células beta.
Las células beta dañadas al cambiar no son reconocidas y el cuerpo reacciona produciendo anticuerpos contra parte de esas células.
Se activan los glóbulos blancos que se dirigen al páncreas y lesionan más células beta.
Sabemos que la mayoría de las personas que desarrollan diabetes no lo hacen de un día para otro. Se trata de un proceso que puede durar años, incluso iniciarse desde el nacimiento.
Definición Diabetes tipo 2
La diabetes tipo 2 es la forma de diabetes más frecuente en personas mayores de 40 años. Se la conoce también como diabetes del adulto, aunque está aumentando mucho su incidencia en adolescentes e incluso preadolescentes con obesidad. En este tipo de diabetes la capacidad de producir insulina no desaparece pero el cuerpo presenta una resistencia a esta hormona. En fases tempranas de la enfermedad, la cantidad de insulina producida por el páncreas es normal o alta. Con el tiempo la producción de insulina por parte del páncreas puede disminuir.
Causas
Factor genético o hereditario. La diabetes tipo 2 tiene mayor riesgo hereditario que la tipo 1. En casi todos los casos un padre o un abuelo tienen la enfermedad. En el caso de gemelos idénticos, si uno tiene la enfermedad, el otro tiene un 80% de posibilidades de desarrollarla.
Estilo de vida. El 80% de las personas que desarrollan diabetes tipo 2 tienen obesidad y no tienen una vida muy activa. El restante 20% a menudo tienen un defecto hereditario que causa resistencia a la insulina.
Diagnóstico
Las personas con diabetes tipo 2 pueden estar años con la glucosa alta sin tener síntomas de diabetes. Muchas veces el diagnóstico es casual al realizarse un análisis de sangre o de orina por otro motivo. La poliuria, polidipsia, polifagia, fatiga y pérdida de peso características de la diabetes tipo 1 también pueden estar presentes.
Tratamiento
Al igual que en la diabetes tipo 1 es importante que la familia aprenda lo máximo posible de la enfermedad. Al comienzo de la diabetes ésta se podrá controlar en muchas personas con cambios en el estilo de vida que incluyen una dieta normo o hipocalórica y ejercicio físico diario. Es importante que los cambios en el estilo de vida se realicen en toda la familia ya que así entre todos ayudaremos al adolescente o niño a aceptarlos mejor.
Los controles de glucemia capilar son muy importantes aunque no se esté utilizando insulina como tratamiento. El mínimo recomendado son tres-cuatro al día. Los objetivos serían tener una glucemia en ayunas < 120mg/dl y a las dos horas de las comidas < 140mg/dl.
Si con estas medidas no se consigue tener un buen control metabólico se añadirán pastillas (Antidiabéticos orales) o insulina. Existen diferentes tipos de antidiabéticos orales, los más utilizados son:
Metformina. Actúa reduciendo la liberación de glucosa del hígado. Puede ayudar a perder peso ya que disminuye el apetito. Los principales efectos secundarios son malestar de estómago, náuseas y diarrea.
Rosiglitazona y pioglitazona. Aumentan la sensibilidad a la insulina. Sus principales efectos secundarios son congestión nasal, dolor de cabeza, problemas hepáticos y ganancia de peso.
Sulfonilureas. Estimulan al páncreas para producir más insulina y por tanto tienen riesgo de producir hipoglucemia.
Repaglinida. Estimulan la liberación de insulina pancreática, se administran antes de las comidas.
Acarbosa. Retrasa la digestión de los hidratos de carbono. Puede producir flatulencia y dolor abdominal.
La insulina es otra opción terapéutica en las personas con diabetes tipo 2. Si al debut de la enfermedad hay cuerpos cetónicos se precisará tratamiento inicial con insulina. Durante periodos de enfermedades intercurrentes, muchos diabéticos tipo 2 necesitarán pinchazos de insulina. Según la enfermedad progresa muchas personas con diabetes tipo 2 precisarán insulina.
Diferencias entre diabetes tipo 1 y 2 :
Los dos tipos de diabetes son muy diferentes.
En la diabetes tipo 2 se asocian dos alteraciones: una disminución de la acción de la insulina, con una alteración de la función de la célula beta que inicialmente es capaz de responder con un aumento de la producción de insulina (de ahí que los niveles de ésta estén elevados o normales con el fin de compensar el déficit de su acción) pero posteriormente la producción de insulina se va haciendo insuficiente.
Sin embargo en la diabetes tipo 1 la alteración se produce a nivel de las células beta, por ello los niveles de insulina son muy bajos.
Por ese mismo motivo los niveles de péptido C (que se segrega junto a la insulina) son normales o altos en la diabetes tipo 2 y en la tipo 1 suelen estar muy disminuidos.
Los anticuerpos antiinsulina, antiGAD, IA2 e ICAs son positivos en la diabetes tipo 1, en la tipo 2 están ausentes.
La forma de debut de la enfermedad también es diferente. El 50% de los pacientes con diabetes tipo 1 debutan con cetoacidosis, sólo el 25% de los tipo 2 lo hacen de este modo.
Otros tipos de diabetes :
Diabetes MODY (Maturity Onset Diabetes in the Young). Se produce por defectos genéticos de las células beta. Existen diferentes tipos de diabetes MODY, hasta la actualidad se han descrito 7. Se deben a un defecto en la secreción de insulina, no afectándose su acción. Se heredan de manera autosómica dominante, por ello cuando una persona tiene diabetes MODY es habitual que varios miembros de la familia también la padezcan y en varias generaciones.
Diabetes Relacionada con Fibrosis Quística (DRFQ). La fibrosis quística es una enfermedad que afecta a múltiples órganos entre ellos al páncreas, esto conlleva que se pueda desarrollar diabetes. El diagnóstico de la enfermedad se suele realizar en la segunda década de la vida.
Diabetes secundaria a medicamentos. Algunos medicamentos pueden alterar la secreción o la acción de la insulina. Los glucocorticoides y los inmunosupresores son algunos de ellos.
Diabetes gestacional. Intolerancia a la glucosa que se produce durante el embarazo que puede ser debida a múltiples causas.